ECUADOR EN TRES TIEMPOS - Millennial On The Road ECUADOR EN TRES TIEMPOS - Millennial On The Road
Travel

ECUADOR EN TRES TIEMPOS

By on 8 abril, 2016


Me siento a escribir públicamente cómo fue mi viaje en Ecuador cuando ha pasado más de un mes desde que aterricé en el país de la Mitad del Mundo. Pero es que coger el ritmo es de lo que más me está costando en este viaje. No el ritmo de la ciudad, ni el que nos marca el calendario, me refiero al ritmo más importante, al ritmo interno, el que pasamos por alto la mayoría de las veces y al que no prestamos atención cuando vivimos frenéticamente de una tarea a otra, de un entrenamiento a la siguiente conferencia.

Y algo así me pasó en Ecuador. Era mi primer destino después de mi estancia y roadtrip en California y donde pagué las novatadas de mochilera: no seguir mi propio camino y ritmo, perder objetos personales, meter en la mochila cosas que no necesitaba, etc.

Al ser el primer destino debería haberme organizado mejor. No leí ni me informé de lo que quería o no quería hacer, algo que ahora, más de un mes después es algo totalmente normal y que va surgiendo naturalmente mientras viajo, pero que al ser el primer destino debería haberme adelantado. Así que a todo aquel que se aventure a viajar, el primer destino hay que llevarlo bien preparado. Al menos saber lo que se desea ver y conocer y lo que no.

Ojeo ahora las páginas de mi cuaderno que me llevan a lo siguiente:

TIEMPO 1: QUITO

Aterricé el 28 de febrero de 2016. Cargando una mochila y mucha emoción en el corazón. Era mi primer país en Sudamérica y mi primera aventura en solitario como mochilera. Todo esto mezclado con adrenalina hicieron de mis días recorriendo Ecuador una experiencia buenísima.

Quito me encantó. Me esperaba una capital americana desordena, sucia y caótica y me encontré una ciudad con corazón colonial colorido, unas vistas preciosas y plazas con encanto. Son los ojos los que miran los que convierten algo en bonito o no y no sé si fue la adrenalina, o que el lugar es bonito pero me gustó mucho la capital ecuatoriana.

Cumplí 29 años visitando el Parque a La Mitad del Mundo, un parque por el que oficialmente pasa el ecuador y el GPS marca 0º 0º. Es curioso pensar que estás a la vez en el norte y el sur (y además cumplir años en medio). En el museo XXX de al lado del parque me enseñaron trucos relativos al magnetismo del lugar, muy divertido.

RECOMENDACIONES: Hacer el free walking tour para conocer más la ciudad y aprender más sobre el país. Especialmente a los que empezamos aquí. Me quedé en un hostel que está bastante bien: Minka Hostel. Aquí empezaban las sorpresas. Se puede dormir por 10 dólares la noche en un sitio decente. Hay un restaurante/tienda vegetariano-vegano en el calle

TIEMPO 2: BAÑOS DE AMBATO. CONTACTO DIRECTO CON LA NATURALEZA

Para los amantes de la naturaleza es un sitio encantador. Hice un recorrido en bici (altamente recomendable) que llaman de las cascadas y fue una gozada. Subí al famoso columpio al Fin del Mundo. El columpio se construyó como mirador al volcán que hay enfrente y es divertido (y sube la adrenalina) montarse en él. Además de que las fotos son para dar envidia ? 

TIEMPO 3: CUENCA 

Ciudad colonial con encanto y río Tiene un encanto característico. Además de un río y un paseo fluvial muy chulo para correr. La catedral es muy bonita, pasear por el centro es estimulante y el mercado de lo más completo.

Me quedé en un hostel muy recomendable Bauhaus. De aquí viaje en un bus de noche a Perú. Crucé la frontera de madrugada y sin problema.

Mi recorrido por Ecuador resultó corto aunque intenso y bonito. Y me llevé muchas lecciones. Eso sí, la próxima vez planearé mejor mi primera ruta. Si quieres más detalles sobre mi viaje por Ecuador que no dudes en escribirme, te paso mis notas encantada.

¿Conoces ya Ecuador?

TAGS

LEAVE A COMMENT

BEA
Around the World

Soy Bea, y estoy cumpliendo mi sueño. He vivido en varios puntos del planeta. He dejado Madrid, mi trabajo y mi vida cómoda para irme a dar la vuelta al mundo. Sin billete de vuelta cerrado y como “viaje exterior e interior”.